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7 Cosas que Debes Hacer (o no) Antes de Salir a Correr

Si estás decidido a cumplirlo, o a retomarlo si comenzaste y lo has tenido que dejar por el motivo que sea, no te pierdas estos siete consejos donde voy a darte las claves sobre qué tienes que hacer (y que no) antes de ponerte a correr. ¿Comenzamos?

¿Necesito prepararme antes?

Ya te he contado en alguna otra ocasión los beneficios de practicar running y cómo este deporte puede cambiar tu vida. Si a eso le unes el hecho de que necesitas poca equipación, salvo encontrar unas zapatillas más adecuadas a tu tipo de pisada para evitar posibles lesiones y una camiseta o pantalones que no te resultará difícil encontrar en cualquier tienda de deporte, todo parece indicar a priori que puedes echarte a la calle mañana mismo.

 

Si te digo además que este es uno de los deportes en los que quemas más calorías, ya que con una hora de carrera puedes quemar casi 1.000 calorías, igual no puedes esperar ni a mañana.

 

Pero para que esta fiebre que puede que te entre no se vaya tan rápido como ha venido, y salgas a correr al menos tres días a la semana manteniendo la motivación de una forma continuada en el tiempo, tienes que tener en cuenta una serie de cuestiones sobre lo que puedes hacer y qué no antes de adentrarte en esta maravillosa aventura.


1. Mantén en todo momento una actitud positiva

Antes de iniciar algo nuevo, y en este caso, antes de empezar a hacer running, es muy importante tener una actitud positiva frente a lo que viene por delante. Pueden pasar por tu mente muchas excusas antes de salir a entrenar como ‘estoy cansado’, ‘qué pereza salir a la calle’, ‘hace demasiado frío’ o ‘demasiado calor’, o directamente un ‘mejor lo dejo para mañana’ y optas por hacer otro plan distinto.

 

No, no te pongas excusas, si has decidido empezar a correr, se consecuente con tu decisión y comienza cuanto antes. Una vez que rompas el hielo y comiences a salir a correr, comenzarás a notar los beneficios de hacer deporte y te ayudará a querer continuar. Que no se te pase por la cabeza pensar que no vas a aguantar ni cien metros o que no vas a poder finalizar el entrenamiento de ese momento. Tienes que pensar que vas a disfrutar, y no a sufrir, y si en algún momento de la sesión tienes que aflojar el ritmo e incluso ir caminando, no lo tomes como una derrota, sino como una pequeña pausa en la consecución de tu objetivo.

2. ¿Mejor sólo o acompañado?

Es otra de las ventajas de hacer running: puedes elegir si vas sólo o con alguien más dependiendo de cada ocasión y del ritmo que lleve cada uno.

 

Cuando salgas sólo, podrás marcarte tu propio el ritmo y no tendrás que ir con la lengua fuera por seguir el ritmo de otro ni ir parando para que la otra persona pueda seguirte.

 

En cambio, cuando vas acompañado de alguien, podéis daros ánimos mutuamente y las sesiones se harán más llevaderas, sobre todo si estás comenzando. Pero para que la experiencia sea fructífera para ambos, evidentemente tenéis que llevar un ritmo muy parecido, ya que de lo contrario, puede no ser tan beneficioso como debería.


3. Equípate con lo básico

Puede que uno de los motivos para empezar a practicar running sea adelgazar, pero no por ponerte más capas de ropa encima vas a conseguirlo. Si te empeñas en hacer esto, lo único que vas a conseguir será sudar más y perder más agua, y con ello, tendrás más posibilidades de deshidratarte.

 

Para la parte de arriba, es mejor que apuestes por camisetas tecnicas en lugar de la típica de algodón, ya que , al ser transpirables, dejarán pasar el sudor. Además, no son caras y puedes encontrarlas en casi todas las tiendas de deportes.

 

Para las piernas, es mejor que utilices pantalones cortos o mallas, lo que prefieras, como te hemos contado en este artículo. Pero evita llevar ambas cosas, ya que lo único que vas a conseguir si lo haces es pasar más calor de la cuenta y agotarte antes por tanto.

 

En lo que sí debes invertir, al menos una parte de tu tiempo, es en elegir las zapatillas de running que mejor se adapten a tu tipo de pisada, ya que van a ser el elemento básico para practicar este deporte. Afortunadamente, actualmente existe una gran variedad de modelos donde vas a poder elegir la más adecuada para ti.

4. Elige bien la hora a la que vas a salir a correr

Seguro que has oído en alguna ocasión que la mejor hora para correr es desde primera hora de la mañana hasta las 11, o a última de la tarde, a partir de las 20:00. Esto puede ser muy bueno sobre todo en verano, ya que en esta estación debes evitar las horas centrales del día.

 

Pero en invierno quizás debas modificar ese horario debido sobre todo a la posible presencia de hielo o rocío por las mañanas y de la poca visibilidad que puedes encontrar por la tarde, cuando anochece antes.

 

Por tanto, lo mejor es que adaptes tu horario para salir a correr dependiendo de la zona geográfica en la que te encuentres y de la estación en la que estés, para salir unas horas antes o después. De hecho, en este artículo te contamos cuál es la mejor hora para salir a correr.

 

Además, deberás reservar en tu agenda ese horario para tus entrenamientos, ya que además deberás adaptarlo a tu vida profesional y familiar, para que nada te impida salir a practicar esta actividad tan maravillosa como es correr.


5.Recuerda: los estiramientos son fundamentales

Uno de los principios básicos que debes poner en práctica siempre y sin excusas es estirar antes y después de correr.

 

Para empezar puedes optar por estiramientos estáticos o dinámicos, mientras comienzas con un ligero trote para que tu cuerpo vaya entrando en calor de forma progresiva y alejes el riesgo de sufrir lesiones.

 

Y cuando termines tu entrenamiento, puedes optar por estiramientos más suaves, que te ayuden a relajar los músculos del cuerpo y evitar las temidas agujetas. Tienes que prestar atención a las piernas, especialmente a tus cuádriceps, isquiotibiales, gemelos y tobillos. Si no sabes cómo, tienes un buen ejemplo de estiramientos en este artículo.


6.Sal a correr al exterior preferiblemente

Sin lugar a dudas, el mejor lugar para tus entrenamientos es un parque o una zona verde que tengas cerca de casa, ya que podrás respirar un aire más limpio que el que puede haber entre las calles llenas de coches, y así puedas oxigenar mejor tus pulmones. Además, por este tipo de terrenos, evitarás los semáforos, los cruces e incluso el tráfico rodado, que te puede hacer parar a lo largo de tu sesión. Si no tienes una zona verde cerca, también puedes hacer carreras por caminos de tierra, teniendo precaución con los desniveles y los obstáculos con los que te puedas encontrar, como piedras, agujeros o raíces de árboles, entre otros.

 

Siempre es mejor salir al exterior para oxigenarte que correr en interior en una cinta, salvo que las inclemencias meteorológicas o alguna otra causa de fuerza mayor hagan que sea más aconsejable no salir al exterior.

7. Sigue un método adecuado

Recuerda que tus entrenamientos deben ser progresivos. No pretendas pasar de no hacer nada a correr una burrada de kilómetros de la noche a la mañana porque lo único que vas a conseguir es acabar sin poder moverte durante un par de días en el mejor de los casos y con alguna lesión en algún caso menos afortunado.

 

Tu cuerpo tiene que habituarse poco a poco a este tipo de ejercicio, y para eso tienes que acostumbrar a tus músculos y tu organismo en general a conseguir una buena base que te ayude a progresar en esta aventura.

 

Si partes desde cero, o has vuelto a entrenar después de una larga temporada sin correr por alguna lesión o algún otro motivo, es básico que empieces con el método de caminar correr, como el que te proponemos en nuestro plan para empezar a correr. En ocho semanas conseguirás correr 5 kilometros o durante media hora seguida. Poco a poco podrás ir incrementando los kilómetros que recorres cada semana.

¡Planifica tus entrenamientos para que no falle nada!

A estas alturas ya te habrás dado cuenta que no puedes dejar muchas cosas al azar: a qué hora vas a salir, qué te vas a poner, por dónde vas a ir, con quién vas a correr…vamos, que no todo era tan sencillo como salir a la calle con las zapatillas y ponerte a correr tan a la ligera. Pero como todo o casi todo en esta vida, con un poco de organización lograrás conseguir tu objetivo y ser un gran runner.

 

Fuente: escueladerunning