Volver a la rutina deportiva tras un periodo de inactividad —ya sea por vacaciones, lesión o falta de tiempo— requiere más que ganas: exige planificación, paciencia y una mentalidad estratégica. Para los corredores, esta transición puede marcar la diferencia entre una temporada exitosa y una plagada de frustraciones o lesiones.
En este artículo, exploramos cómo reactivar tu entrenamiento para que la vuelta sea lo mas amena posible.
1. Empieza con cabeza, no con las piernas
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No intentes recuperar el tiempo perdido en una semana. La clave está en la progresión.
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Alterna días de carrera con caminatas activas o entrenamientos cruzados (como bici o natación).
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Escucha tu cuerpo: agujetas no son sinónimo de éxito.
2. Redefine tus objetivos
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¿Vas a preparar una carrera? ¿Quieres mejorar tu marca? ¿Correr por salud mental?
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Establece metas realistas y específicas para mantener la motivación.
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Usa apps o diarios de entrenamiento para registrar tus avances.
3. Cuida tu descanso y recuperación
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Dormir bien es tan importante como entrenar. El cuerpo se reconstruye mientras descansas.
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Incorpora estiramientos suaves o sesiones de yoga para evitar lesiones.
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No subestimes el poder de un día de descanso completo.
4. Nutrición: el combustible importa
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Rehidrátate bien, especialmente si corres por la mañana.
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Prioriza alimentos ricos en carbohidratos complejos, proteínas y grasas saludables.
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Evita los excesos post-entreno: el “me lo he ganado” no siempre ayuda a tus objetivos.
5. Hazlo divertido
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Cambia de ruta, corre con música o únete a un grupo local.
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Introduce retos semanales: correr en silencio, sin reloj, o en un lugar nuevo.
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Celebra tus logros, por pequeños que sean.
6. Mentalidad: vuelve con cariño, no con culpa
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No te castigues por haber parado. El descanso también forma parte del proceso.
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Visualiza cómo te sentirás en unas semanas si mantienes la constancia.
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Recuerda: correr es un privilegio, no una obligación.